martes, 31 de mayo de 2011

Cárcel de lujo

¿Puedes adivinar lo que es este lugar?

¡Correcto! Es una cárcel de Austria a la que no le falta de nada. Sin duda un lugar que dice mucho de la imagen que generalmente tenemos de una prisión.
Menos mal que aquí no tenemos ninguna cárcel de lujo como ésta. De lo contrario, el 99% de la población se habría convertido en delincuentes convictos y confesos. ¿ No creéis?










lunes, 9 de mayo de 2011

Algo tan sencillo como hacerte feliz.

¿Y tu Daniel, porque te enamoraste de mi?

Yo por ejemplo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te bese, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increíble, y la hora exacta de ese beso eran las 00:10 y quite la pila del reloj para que se quedara la hora detenida para siempre, parada.
El minuto exacto en el que me besaste está metido en un reloj, para siempre, y ya no se que hora es, pero me da igual. Desde entonces miro constantemente el reloj.
¿Sabes lo que me gustaría?
Estar tumbados los dos juntos en el césped mirando la luna esa naranja que hay algunas noches =D



Una vez le preguntaron a Lewis Hine, un fotógrafo de guerra, porque había elegido esa profesión. El contestó que si pudiera contar con palabras todo lo que veía no necesitaria cargar todo el día con una cámara de fotos. Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror y de heroísmo estaban más allá de las palabras, yo también lo creo, hay cosas que no podemos explicar con simples palabras. Cosas como seguir vivos de algún accidente,sentimientos como el amor y el compromiso o sensaciones como volver abrazar a un amigo, por eso nuestra vida se compone de imagenes, momentos congelados en el tiempo para siempre, de decisiones que cambian sin remedio el rumbo de las cosas, de fotografías fijas formadas en la memoria, que nos recuerdan cada segundo lo hermoso que es vivir.

jueves, 5 de mayo de 2011

Fecha de caducidad.

Por muchas noches en blanco que una dedique a pensar en su biografía sentimental, la verdad, es que una encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación, pero al final volverá a pasar lo de siempre, que en un momento dado saltara en pedazos, como tantas otras veces.

Porque uno es como es y no es fácil dejar de serlo para querer a alguien, es casi un combate perdido de antemano.

Asi que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad, como los yogures, así sabríamos de antemano cual es la fecha del final y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas ni discusiones, nos dedicaríamos a disfrutar cada momento hasta la última décima de segundo.

Aunque si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad es que nos permite seguir soñando, con que, esta vez si, ese yogur pueda conservarse para siempre.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Decía John Lennon que la vida es lo que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes, y tenia razón.
Planeas tu matrimonio, la casa en donde vivirás, el colegio a donde irán tus hijos, planeas hasta el color que tendrá el puto sofá.
Pero lo planes son solo un dibujo en una servilleta de papel y por mucho que te empeñes al final tus planes le importan una mierda al resto del mundo.
Y puedes ponerle cabeza, corazón o un taco de servilletas emborronadas con sueños que te va a dar igual porque la vida ya tiene otros planes para ti.
En 1924 un médico llamado François Buasent enumero una a una todas las anomalías físicas y mentales que se producen cuando una persona se enamora. Al principio afirmaba Buanset que el enamoramiento tiene numerosas similitudes con procesos gripales:
Estado fiebril, dilatación de pupilas, palpitaciones, sudoración, temparatura alta y disminución de pensamiento periférico.

El mal de amores cursa los primeros días como un catarro, pero a lo bestia, hasta que el paciente se habitúa a la presencia de la persona amada, después los síntomas en vez de remitir como suceden los procesos gripales se multiplican, el enamorado pierde el apetito, pasa las noches en vela con gran ansiedad y se entrega al aislamiento y la soledad, y aunque el paciente sabe lo que le está pasando no hay antibiótico ni antigripal que le alivie. La vida sin la persona amada se convierte entonces en un infierno.
En función del organismo afectado, su periodo de recuperación puede ser de unos días o convertirse en una enfermedad crónica, un desasosiego para toda la vida.